Elevación de las Mamas (MASTOPEXIA)

La mama como signo de feminidad y rasgo sexual indiscutible en la mujer siempre ha sido motivo de preocupación y admiración no sólo por parte del sexo femenino, sino también por el masculino, durante la historia de la humanidad.

Su belleza y armonía van acompañadas de sentimientos de auto-confianza y seguridad en las relaciones interpersonales, la vida sexual, los aspectos psicológicos y la maternidad. Es un órgano muy valorado por la mujer y se preocupa tanto por su aspecto externo, forma, tamaño, altura, características de la areola y el pezón, como por su capacidad para la lactancia y por el control médico periódico para asegurar su salud.

La mastopexia es la cirugía que tiene como objeto elevar las mamas caídas y mejorar su forma.

Candidato

Aquellas mujeres que como consecuencia de un embarazo, lactancia, una pérdida de peso considerable o por el paso de los años, tienen los senos vacíos y descolgados.

Preoperatorio

En la primera visita, el cirujano lleva a cabo un examen físico para evaluar el estado clínico de la paciente y de sus glándulas. A través de una historia clínica completa conocerá los antedecentes personales y familiares, tanto de enfermedades (hipertensión, diabetes, patologías pulmonares, parientes cercanos que hayan sufrido cáncer, etc.), como los de la propia mama (tamaño, forma, firmeza) y los que modifican el estado de la glándula (embarazo, lactancia y las alteraciones que produce el ciclo menstrual.

A partir de estos datos y de las motivaciones del paciente, se recomienda el tipo de intervención a realizar.

Técnica Quirúrgica

La cirugía se realiza en un quirófano, generalmente con anestesia general.

Una intervención de mastopexia suele durar entre una 2h y 3h 30min.

Se efectúa la incisión alrededor de la areola y hacia el surco submamario, en sentido vertical. A continuación, se despega la glándula mamaria del plano muscular en sentido superior, inferior y lateral y se elimina el exceso de piel. Seguidamente se recoloca la areola y el pezón a la nueva posición y se sutura la herida con puntos reabsorbibles, ajustando la piel adecuadamente hasta conseguir la forma cónica de la glándula.

Postoperatorio

Las primeras 24h, el paciente permanecerá ingresado en la clínica con un drenaje de aspiración y un vendaje en las mamas, recibiendo tratamiento con analgésico y antibiótico.

A partir del segundo día, se retirará el drenaje y el paciente podrá ser dado de alta bajo medicación y siguiendo las instrucciones del cirujano.

Es normal la aparición de edemas y sensación de dolor en baja intensidad, ocasionales pinchazos y hormigueos y ardor en los pezones, que pueden ser disminuidos con la utilización de algún analgésico suave. También suele producirse una disminución en la sensibilidad de las mamas.

Entre el cuarto o sexto día, se retira el vendaje y se realiza el control y las curas adecuadas. En algún caso se recoloca un pequeño vendaje con esparadrapo hipoalérgico en la parte inferior de las mamas y siempre se utiliza un sujetador especial, sin aros, que ayude a dar una buena forma y sostenga la glándula durante la fase de disminución del edema y el restablecimiento de la operación.

La incorporación a la vida laboral es bastante rápida, siempre siguiendo las indicaciones del especialista.

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